9.5.26

«Angustia municipal, vocación de sueldo y un alcalde que cuenta grúas»

 

(El Paso, inspirado en una entrevista de 7.7-La Palma)

 

Reconozco que soy un poco lerdo, porque tuve que escuchar la entrevista varias veces. No terminaba de comprender quién llevaba peor el papel: si el periodista que preguntaba o el alcalde que respondía. Pero claro, llamar a alguien «tonto» sería de mala educación, así que mejor digamos que ambos me parecieron dos genios incomprendidos de la comunicación política.

 

Apliqué el teclado de voz de Google Drive, que es infalible (como un árbitro de fútbol sala), y el entrevistador soltó esto: “Y ¿la oposición reconoce ese trabajo o les está costando? Porque los veo en una actitud quizá más beligerante, no, más, más de fiscalización, eh, rayando lo angustioso, en clave de… no sé. ¿Se logra mantener la paciencia lo suficiente o hay que contar hasta 10? ¿Cómo lo lleva? ¿Qué análisis hace de ese trabajo?”

 

Fiscalizar está bien, beligerante también, pero ¿oposición angustiosa? Esa es de nuevo cuño. Debía de ser la primera promoción de concejales con trastorno de ansiedad oposicional. Al final llegué a la conclusión lógica: la tal angustia solo puede ser para el alcalde. Por suerte para la oposición, este alcalde, según él mismo declara, es “bastante tranquilo”. No sabemos qué pasaría si fuese nervioso; quizás los sacaría a patadas o los obligaría a hacer la mili en la Oficina de Atención al Ciudadano.

 

Lo que el entrevistador desconoce (pobre, tan bienintencionado él) es que el alcalde cuenta hasta diez cada día. Pero no por controlar la ira, no vayan a creer, sino porque diez son los miembros de su grupo de gobierno y pasa lista cada mañana para asegurarse de que no se le ha escapado ninguno. A veces se equivoca, porque debe contarse a sí mismo y no olvidarse de la que se le fugó a Santa Cruz de La Palma —que, sin estar, está—. Entonces hace el recuento, dice “me faltan dos”, un pequeño drama existencial. Pero luego mira las grúas del municipio: cuatro. “No me falta ninguna”, se tranquiliza, y ya puede seguir gobernando en paz. Las grúas nunca fallan, a diferencia de los concejales.

 

Y entonces llega el momento más hermoso: hablar de su grupo de gobierno le produce un éxtasis místico. El amor lo ciega, textual: “Ahora mismo creo que todos vamos a una, creo que el municipio de El Paso tiene una gran suerte, y lo digo a boca llena, porque estar en política, a veces, estamos acostumbrados de, de, decir o de ver en el pasado pues cómo eran ¿no? Eh, yo creo que ahora mismo aquí en nuestro municipio todo el mundo está por vocación y, sí, todos los días se echan 12-14, si hay que echar 16 horas, y es de lunes a lunes, y a todos mis compañeros los veo con una sonrisa en la boca”.

 

Qué bonito. La sonrisa en la boca debe ser a final de mes, cuando cobran. Porque, casualidades de la vida, todos los que sonríen tienen sueldo. La vocación, al parecer, también se compra y, por lo que se ve, sale a plazos con intereses. Y entonces uno se queda pensando: si la vocación es tan maravillosa, ¿por qué los únicos dos concejales que no cobran ni del ayuntamiento ni del cabildo son los socialistas? Pues eso: ni cobran, ni tienen vocación aparente, pero siguen ahí, aguantando el tipo. ¡También son ganas de joder!

 

Siempre nos quedará la duda de cómo eran los ediles del pasado en El Paso. Porque, diga lo que diga el alcalde, son muy contadas las personas en el municipio que se interesan por aquel tiempo oscuro en el que —según él— la vocación no existía. Debió ser una era glaciar política. O quizás entonces también sonreían, pero sin cobrar, y eso ya sería demasiado para cualquier gobernante tranquilo incluso después de contar las grúas.

1.2.26

El Rincón del Autor Local que existía… solo en el papel

 

En la sesión ordinaria del pasado 29 de enero, la concejala responsable de la biblioteca recibió la orden de argumentar en contra de la creación del llamado Rincón del Autor Local. No porque hubiera razones culturales o técnicas para oponerse, sino porque, desde algún lugar impreciso dentro de la enorme y amorfa estructura de Coalición Canaria, se decidió votar en contra de la propuesta.

La concejala se limitó entonces a leer normativa sobre bibliotecas para concluir que ese rincón ya existía, simplemente porque la norma lo contempla. Es decir: como el reglamento lo menciona, el rincón está creado. Aunque no se sepa dónde, ni cómo, ni para qué.

Y, sin embargo, la propia intervención de la concejala dejaba ver que no sabía muy bien a qué agarrarse: confundía lo que podría ser un espacio de exaltación de la autoría local con lo que no es más que un desván previo al expurgo. Tener un rincón no es nombrarlo; es darle contenido, visibilidad y programación.

Si el Rincón del Autor Local hubiera existido realmente, no se habría pasado por alto que hace apenas un mes se cumplieron 105 años de la edición de La Verdad, Notas Canarias o Espejo de la Vida (diciembre de 1920), poemario de Pedro M. Hernández y Castillo, prologado por Alonso Pérez Díaz. Una efeméride que habría permitido investigar y divulgar la vida del autor, analizar su relación con Alonso Pérez Díaz, y rescatar sus artículos como corresponsal en la prensa de la época.

Ese solo libro habría dado para un mes entero de actividades culturales. Pero cuando cultura y fiesta coinciden, el carnaval siempre gana.

Este año se cumple también otra fecha redonda: 60 años de la publicación de Anchieta no tempo, escrita en portugués por el pasense Antero Simón. Otro autor, otra obra, otro motivo perfecto para ocupar un escaparate del Rincón del Autor Local que, según la normativa, ya existe.

Además, tenemos una rica y olvidada historia periodística que podría investigarse y difundirse desde la biblioteca: Entre 1903 -1912 aparecen y desaparecen en El Paso El Eco de la Verdad, El Paso, La Lucha, La Voz del Paso

Periódicos breves, fugaces, desaparecidos, pero fundamentales para entender la vida social y política del municipio. Material perfecto para exposiciones, charlas, talleres escolares o publicaciones digitales.

Y también está la propia historia de la biblioteca, digna de ser contada:

– 3 de noviembre de 1928: acuerdo de apertura de la Biblioteca Municipal y nombramiento de encargado a don Miguel Tabares Capote, con una gratificación anual de 375 pesetas.
– 1 de enero de 1929: aprobación del Reglamento de la Biblioteca Popular.
– 17 de enero de 1933: varios vecinos solicitan mantenerla abierta sin retribución alguna; compromiso que duró hasta el 20 de mayo de ese mismo año.
– 25 de febrero de 1935: nombramiento de don José Triana Felipe (¿Arsenio?) como encargado, con un sueldo de 300 pesetas.
– 19 de abril de 1970: inauguración (o reinauguración, tras treinta y cuatro años) de la Biblioteca Pública Municipal, con 4.000 volúmenes, en los bajos de la Casa Consistorial.

Todo esto demuestra que hay muchísimo que hacer en política cultural. Lo que no hace falta es que los concejales se escondan detrás de la normativa. Para eso ya están los técnicos.

La política cultural consiste en decidir qué se muestra, qué se recuerda y qué se valora. Y hoy, en lugar de crear un verdadero Rincón del Autor Local, se ha preferido defender uno invisible, que existe solo en los papeles y en los discursos.

Ese es el problema: no que no haya normas, sino que no haya voluntad.

2.10.25

La Vulcanología Nacional: Entre la Necesidad y el Parroquialismo.

       La reciente noticia de una candidatura conjunta entre Tenerife y La Palma para albergar el Centro Nacional de Vulcanología parece, en la superficie, un ejercicio de sensatez y colaboración. Sin embargo, esta aparente concordia no puede ocultar dos décadas de un debate estéril, marcado por el enfrentamiento político y los intereses localistas, que han puesto en riesgo la verdadera prioridad: la seguridad ciudadana.

     La vigilancia volcánica en España tiene un responsable oficial desde 2004: la Unidad del Instituto Geográfico Nacional (IGN). Durante veinte años, sus científicos han monitorizado seísmos, deformaciones del terreno y emisiones de gases, siendo la piedra angular de la prevención. No obstante, este modelo, técnico y centralizado, fue recibido en Canarias con una crítica feroz y casi instantánea. La formación nacionalista Coalición Canaria lo tachó de imposición, inaugurando una narrativa que equipara la defensa de lo canario con la oposición sistemática a las decisiones que se toman desde la península. Esta postura, más visceral que práctica, ha envenenado el debate desde sus inicios.

     La creación del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) por el Cabildo de Tenerife en 2010, lejos de ser una solución consensuada, abrió un nuevo frente. Las acusaciones de boicot entre instituciones y la duplicación de esfuerzos crearon una peligrosa confusión. Mientras las administraciones se enredaban en disputas de competencias, el archipiélago ha vivido dos erupciones en una década: la submarina de El Hierro en 2011 y la devastadora erupción de Cumbre Vieja en La Palma en 2021. Esta última, una tragedia de primera magnitud, debería haber sido la llamada de atención definitiva. La magnitud de la emergencia demostró que, más allá de siglas y colores políticos, se necesitaba un organismo nacional fuerte, con recursos unificados y una autoridad científica incuestionable.

     La promesa del Centro Nacional de Vulcanología, acelerada tras la erupción palmera, era la oportunidad de oro para corregir estos errores. Sin embargo, el debate ha derivado, una vez más, hacia una pugna por el solar. La discusión sobre si la sede debe estar en Tenerife, por su inversión previa, o en La Palma, por ser el territorio más activo recientemente, es un espejismo que desvía la atención de lo esencial. Lo crucial no es la isla, sino la eficacia, la dotación y la independencia del centro.

     El caso de las posibles ubicaciones en La Palma es sintomático de esta deriva. Mientras se cuenta con una opción sólida y evidente como las antiguas instalaciones de la tabacalera JTI en El Paso, se han malgastado tiempo y recursos públicos en financiar proyectos faraónicos y bocetos arquitectónicos de dudosa utilidad práctica. Estos despropósitos, dignos de una comisión de investigación para aclarar el uso de fondos públicos, demuestran cómo el oportunismo y la falta de rigor pueden entorpecer un proyecto de Estado.

     La candidatura conjunta Tenerife-La Palma, inspirada en el modelo del Instituto de Astrofísica, es un paso que llega tarde y bajo la sombra de dos décadas de descoordinación. No basta con repartir sedes; se necesita un cambio de chip. El futuro Centro Nacional de Vulcanología debe estar por encima de las trincheras políticas y los localismos. Su misión es salvar vidas y proteger territorios, no servir de moneda de cambio electoral.

     Es hora de que las instituciones canarias y el Gobierno de España prioricen, de una vez por todas, la ciencia sobre la política, la cooperación sobre la rivalidad y el interés general sobre el capricho parroquial. El próximo fenómeno volcánico no preguntará en qué isla tiene su sede el centro que debería anticiparlo. Simplemente, ocurrirá. Y para entonces, más vale que estemos todos en la misma trinchera, la de la ciencia.

2.7.25

La Extracción de Áridos en El Paso: Un Análisis Histórico (1954-1979) 1

 

     El municipio de El Paso, en la isla de La Palma, ha sido testigo de una evolución significativa en la actividad de extracción de áridos y tierras vegetales, un proceso que se entrelaza con su historia de planeamiento urbanístico y las políticas de la época. Este artículo se centra en el periodo comprendido entre 1954 y 1979, durante la dictadura franquista, para analizar cómo se desarrollaron estas actividades y su impacto en el territorio.

El Contexto: Planeamiento Urbanístico y Protección Ambiental

     El marco legal y político de la época influyó de manera determinante en la gestión de los recursos naturales y el desarrollo urbanístico de El Paso.

1954: La Creación del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente

     El 6 de octubre de 1954 se declaró la creación del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, un hito que afectó al 26% del suelo municipal. Esta declaración sentó las bases para la protección ambiental en la zona, aunque no perpetuó la filosofía de los parques nacionales, diez años después vendrían prospecciones de aguas, luego actividades extractivas en la periferia inmediata, , más tarde estanques y balsas para agua, zonas de esparcimiento e incrustaciones dentro del Parque Nacional de otros parques de estilo urbano, con mobiliario, como bancos, fuentes y áreas de sombra, así como servicios como baños públicos y contenedores de basura.

1966: Aprobación del Plan General de Urbanismo

     El 14 de julio de 1966 se aprobó definitivamente el Plan General de Urbanismo de El Paso, un instrumento clave para regular el desarrollo urbano y el uso del suelo. Este plan, aprobado por la Comisión Provincial de Urbanismo, marcó un hito en el papel, pero no en la planificación del municipio.

La Extracción de Áridos: Cronología y Actores

     La extracción de áridos y la explotación de recursos minerales se convirtieron en actividades importantes para el desarrollo de infraestructuras y la economía local.

1970: La Transformación del Llano de los Jables

     El 30 de enero de 1970 se autorizó la transformación del granzón en arena en el Llano de los Jables para su venta con fines industriales. José Manuel Pino fue autorizado a probar maquinaria, lo que sugiere el inicio de una actividad industrializada en la zona. Según testimonios, esta actividad se mantuvo activa durante varios años.

1970: Extracción de Piedra en Morros Altos de Malpaís

     El 26 de noviembre de 1970 se autorizó a don Benigno A. Rodríguez Pérez, adjudicatario de la "avenida José Antonio" en El Paso, a instalar maquinaria picadora de piedra en Morros Altos de Malpaís, una finca municipal. El objetivo era extraer piedra para la pavimentación de la vía, pero la vía terminó y la extracción no.

1971: Solicitudes de Extracción y la Inauguración de la Avenida

     El 30 de abril de 1971 se gestionaron permisos ante la Jefatura de Montes para la extracción de granzón en el Llano de los Jables y gravas en el barranco de Las Palomas.

     El 18 de julio de 1971 se inauguró oficialmente la Avenida José Antonio Primo de Rivera, para cuyas obras se había autorizado la instalación de la picadora de piedra. Esta fecha coincide con la conmemoración del "Alzamiento Nacional" durante el franquismo, lo que resalta la conexión entre las obras públicas y la simbología del régimen.

1975: Estaciones de Machaqueo y Lavado de Áridos

     El 24 de septiembre de 1975 se autorizó el uso de la Finca de Roberto a José Ángel Pérez Hernández para la instalación de una estación de machaqueo y lavado de áridos.

     El 26 de noviembre de 1975 se autorizó la instalación de una planta similar en la misma finca, propiedad municipal. En realidad, era lo mismo, pero regularizando el expediente.

1979: Adaptación del Plan General de Urbanismo

     El 10 de abril de 1979 se realizó la adaptación del Plan General de Urbanismo de El Paso a la Ley 19/1975 y al Real Decreto 1346/1976. Este proceso buscaba actualizar la normativa urbanística y adaptarla a las nuevas leyes.

 

Conclusión

     El periodo franquista en El Paso fue testigo de una intensa actividad de extracción de áridos, impulsada por el desarrollo de infraestructuras y la necesidad de recursos. Estas actividades, aunque necesarias para el progreso, coexistieron con una protección ambiental raquítica y el planeamiento urbanístico teórico. El análisis de esta etapa histórica permite comprender mejor la evolución del municipio y los desafíos que enfrentó en la gestión de sus recursos naturales.

4.6.25

El misterio del dron fantasma de El Paso: 30.000 euros volando en el limbo administrativo

 

El 24 de enero de 2022, fascinado por los espectaculares vídeos aéreos de la erupción del volcán —que finalmente adoptó el nombre predominante de Tajogaite—, el Ayuntamiento de El Paso, quizá con los primeros fondos destinados a la reconstrucción, decidió adquirir un dron. 

 

No consta en ninguna crónica municipal la llegada del aparato, aunque bien merecería un lugar en sus efemérides como "la primera aeronave oficial del consistorio". Dicho hito, de facto, implicaría modificar el Reglamento Orgánico Municipal: habría que añadir una enmienda al Título Primero, Capítulo Primero, Sección Primera, Artículo Cuarto —que reza "el alcalde es el presidente de la corporación"— para incluir "y comandante en jefe de su fuerza aeroespacial". 

 

Parece una broma, pero no lo es. El dron fue comprado mediante un procedimiento de adjudicación urgente, sin publicidad y amparado en la legalidad. El carácter de emergencia se justificó bajo el artículo 120 de la Ley 9/2017, alegando que el Ayuntamiento necesitaba "actuar de inmediato ante la catástrofe, evaluando infraestructuras y viviendas cercanas a la zona eruptiva". 

 

Costó 29.702,60 euros y se lo compraron a ACRE SOLUCIONES TOPOGRÁFICAS ALQUILER Y VENTA S.L., una empresa especializada. Según la documentación, el equipo incluía "receptores de televisión y radio, y dispositivos de grabación de sonido e imagen", con especial énfasis en su capacidad de filmación. Se destinó, en teoría, a los Servicios Técnicos Municipales. 

 

Sin embargo, el dron nunca ha sido mostrado públicamente, algo peculiar para un gobierno que presume de transparencia hasta para exhibir el filamento roto de una bombilla, señalado con solemnidad por el concejal de turno. Imaginen la foto: todo el equipo de gobierno, mirando al cielo y apuntando al dron en pleno vuelo. Sus asesores de imagen no habrían desperdiciado semejante instantánea: un dron que retrata y es retratado. Doble oportunidad, cero pruebas. ¿Dónde está el aparato? 

 

En los Servicios Técnicos manejan desde escuadras hasta telémetros láser, pero no hay operadores de drones. Repito: ¿Dónde está el dron?  Curiosamente, durante la erupción, el canal de YouTube del Ayuntamiento publicó 183 vídeos grabados con drones... pero el dispositivo se compró un mes después de que la fase eruptiva hubiera terminado. 

 

Algunos concejales afirmaron "saber de su existencia", otros que "se perdió y se recuperó", para luego "perderse de nuevo". El dron del Tajogaite se ha convertido en un McGuffin administrativo: un objeto caro que mueve papeles, pero no aparece en escena. 

1.6.25

Prensa y Propaganda: ¿Dónde Está el Límite entre lo Institucional y lo Político?

 

En el pleno ordinario del 29.05.2025, durante el apartado de "Ruegos y Preguntas", surgió un debate revelador que pasó desapercibido y dejó preguntas sin responder. Un intercambio entre el concejal socialista Bryan Martín Guerra y la concejal de Hacienda, Irinova Hernández, puso sobre la mesa una cuestión incómoda: ¿Cómo gestiona el ayuntamiento su relación con los medios de comunicación?

La Respuesta Oficial: ¿Transparencia o Evasión? 

 La concejal Hernández afirmó: 

"Trabajamos con todos los medios de la isla, que cobran por servicios de comunicación institucional. No tenemos un gabinete de prensa como tal, sino una persona contratada en un plan de empleo que realiza esas funciones". 

 A primera vista, la respuesta parece correcta. Pero el problema es más profundo: desde 2015, existe un gabinete de prensa de facto en la sombra, con formas cambiantes y poco claras. 

Contratación de Medios: ¿Cumple el Ayuntamiento con la Ley? 

 Que los medios cobren por publicar notas de prensa institucionales no es ilegal, pero debe hacerse con transparencia y bajo criterios técnicos. Analicemos los puntos clave: 

 1. Contratación y Concurrencia 

   - Todo pago con fondos públicos debe formalizarse en un contrato (Ley 9/2017), especificando servicios, precios y condiciones. 

   - Debe garantizarse igualdad de oportunidades para todos los medios, ya sea mediante licitación o contratos menores con criterios objetivos (tarifas similares, audiencia, etc.). 

 2. El Contexto de La Palma: Riesgos en Territorios Pequeños 

   - En una isla con pocos medios, el ayuntamiento podría optar por: 

     - Licitación abierta: Seleccionar medios basándose en precio y alcance. 

     - Acuerdo marco: Establecer un precio estándar para quienes cumplan requisitos mínimos. 

   - Peligro: Si todos los medios cobran lo mismo sin justificación, podría verse como práctica anticompetitiva. 

 3. La Línea Roja: Separar lo Institucional de lo Político 

   - Información institucional (fiestas, cultura) debe estar libre de logos o mensajes partidistas. 

   - Comunicación política es responsabilidad de los grupos municipales, no debe financiarse con dinero público. 

   - Los medios deben etiquetar claramente el contenido patrocinado. Si no lo hacen, el ayuntamiento debería exigir rectificaciones o cancelar contratos. 

 Para una Comunicación Transparente 

 - Publicar todos los contratos en el portal de transparencia. 

- Usar métricas objetivas (audiencia, impacto) para asignar recursos. 

- Evitar monopolios: Rotar entre medios para garantizar pluralidad. 

  Conclusión 

 Sí, es habitual que los ayuntamientos paguen a medios por difundir información institucional. Pero "habitual" no significa "correcto" si no hay transparencia. En territorios pequeños como La Palma, el riesgo de opacidad o favoritismos es mayor. La clave está en contratos claros, concurrencia leal y separación tajante entre información pública y propaganda política. 

 ¿Cumple este ayuntamiento con esos principios? La respuesta, por ahora, sigue pendiente.  


29.5.25

Visto el pleno 29.05.2025 y tratando sobre el Camino de Las Palomas.

 A modo de preámbulo.

El caso presenta una situación compleja en la que una empresa minera (Áridos El Riachuelo) está realizando actuaciones sobre un bien de dominio público (el camino de Las Palomas) sin la autorización municipal correspondiente, amparándose únicamente (que se sepa) en una licencia extractiva concedida por la dirección general de industria.

1. Naturaleza jurídica del camino

- El camino está inscrito como bien de dominio público (demanial) en el inventario municipal, lo que implica que:

  - Está afectado al uso público o al servicio público.

  - Es inalienable, imprescriptible e inembargable (art. 132 de la Constitución Española y Ley de Bienes de las Administraciones Públicas).

  - Cualquier actuación sobre él requiere autorización expresa del Ayuntamiento, independientemente de otras licencias sectoriales (como la de industria).

2. Irregularidades cometidas por la empresa

- Usurpación de dominio público: La empresa ha cercado el camino y lo ha incorporado a su parcela sin autorización municipal (o esto es lo que parece estar haciendo de facto), lo que constituye una ocupación ilegal de un bien demanial.

- Falta de licencia urbanística: Aunque tenga una autorización de industria, cualquier modificación o afectación de un bien público requiere licencia municipal (art. 7 de la Ley de Suelo y Ordenación Urbana).

- Lesión al interés público: La desviación del camino perjudica su uso público y puede afectar derechos de terceros (vecinos, otros usuarios, etc.).

3. Acciones que debe tomar el Ayuntamiento a la vista de lo expuesto

(me da que no hay otra receta para defender un bien demanial)

A. Medidas urgentes (vía administrativa)

1. Dictar un acto de incoación de expediente sancionador por ocupación ilegal del camino, con:

   - Orden de paralización inmediata de las obras (art. 137 de la Ley 39/2015 de Procedimiento Administrativo Común).

   - Requerimiento para que la empresa restituya el camino a su estado original.

2. Imposición de multas coercitivas si no se cumple la orden (art. 99 de la Ley 33/2003 de Patrimonio de las Administraciones Públicas).

3. Iniciar un expediente de reintegración demanial para recuperar la posesión del camino (art. 138 de la misma ley).

 

B. Revisión de la licencia de industria

- Solicitar (por escrito y registrado) a la Dirección General de Industria un informe sobre el alcance de su autorización, recordando que no puede avalar actuaciones sobre bienes municipales sin consentimiento del Ayuntamiento.

 

C. Acciones judiciales (si es necesario)

- Si la empresa persiste, el Ayuntamiento puede interponer:

  - Demanda civil por usurpación de bien demanial (art. 41 de la Ley de Bienes Públicos).

  - Denuncia penal por posible delito de prevaricación o daños a propiedad pública (art. 320 Código Penal, si hay daños al camino).

 

D. Comunicación pública

- Informar a la ciudadanía sobre las medidas adoptadas para garantizar la defensa del dominio público y evitar especulaciones.

24.5.25

Melisa y la conexión navarra según Sergio Rodríguez.

 

Recordando a Melisa 

 

Mientras el volcán CV-2021 entraba en erupción, otro estallido, esta vez humano, comenzaba a tomar forma. Melisa Rodríguez, entonces ex portavoz de Ciudadanos, relataría más tarde que, en aquel momento, se encontraba bañándose en El Remo —una zona costera del suroeste de La Palma— y, sin saber muy bien por qué, inició una dinámica ascendente: de pronto, se erigía en portavoz de los afectados, heroína de la catástrofe, víctima del desastre e, incluso, presidenta de la Plataforma por el Volcán de La Palma. Su presencia se multiplicó en los medios, desde Herrera en COPE hasta otros espacios informativos. 

 

Pero el caso de Melisa pronto resultó excesivo. En medio del caos colectivo, logró atraer hacia sí los focos mediáticos. La prensa se llenó de titulares sobre ella, hasta que, en enero de 2022, el periodista Francisco Pomares resumió la situación en "el cuento de las casas de Melisa" (Lancelot, 24.01.2022). Otros medios también matizaron su relato y explicaron por qué no podía ser considerada damnificada: sencillamente, no lo era. Publicaron documentos que demostraban que Melisa era propietaria de dos pisos en Los Llanos, un apartamento en El Remo y otro en Madrid —adquirido durante su etapa en la capital—, y que no había perdido ninguna propiedad ni había sido desalojada. 

 

Según Pomares, la extraña actuación de la ex portavoz pudo deberse a un "afán de protagonismo, el deseo de volver a estar en la palestra. Se inventó una reclamación y se convirtió en portavoz de su propia reclamación".

 

"Melisa se apaga en el brillo de Sergio" 

 

Melisa se fue diluyendo a medida que otro personaje cobraba protagonismo: Sergio Rodríguez, alcalde de El Paso. Para cimentar su propia leyenda, Sergio Rodríguez recurrió a un fabulador de Tenerife, el periodista Andrés Chaves, quien emprendió una saga biográfica inspirada en Relato de un náufrago de García Márquez. Tras seguir los pasos del "héroe" por La Palma, llegaron dos almuerzos en Los Limoneros (Tenerife) —nadie supo nunca quién pagó aquello, ni siquiera se lo preguntaron—. Entre viandas y vino, en ese restaurante tacorentero, Chaves y Rodríguez pusieron el nombre de Melisa sobre la mesa en lo que pareció un extraño intento de exorcismo. 

 

Andrés Chaves lo relató así, casualmente, un 14 de febrero de 2022: 

"Estamos sentados en Los Limoneros. Sergio y yo pedimos unos taquitos de merluza, que saben deliciosos. 

—A Melisa Rodríguez, exlíder de Ciudadanos, se le ha acusado de falsear datos sobre su lugar de residencia en La Palma para cobrar fondos destinados a afectados por el volcán. ¿Qué te parece? 

'Una canallada. Melisa Rodríguez no ha falsificado ni un papel. Ella sí vivía en El Remo, se está preocupando de buscar fondos para la reconstrucción del Valle, y yo le estoy muy agradecido en nombre de mi pueblo. Incluso ha buscado la colaboración de la Universidad de Navarra para la construcción de un edificio modular para El Paso. Ahora está fuera de la política, y lo que se ha dicho sobre ella es una auténtica falacia". 

 

El asunto tenía peso: desde enero, se sabía que la Policía Local de Los Llanos de Aridane había certificado que Melisa Rodríguez —exdiputada nacional y exportavoz adjunta de Cs— no tenía su residencia habitual en El Remo, como ella afirmaba. Medios como La Provincia (con Miguel Ángel Autero) lo habían publicado.

 

Sin embargo, el alcalde de El Paso acusaba indirectamente a la policía vecina de falsedad, tachando sus informes de "canallada". Y, por primera vez, lanzaba públicamente un dato nuevo: Melisa era el vínculo con la Universidad de Navarra. Aquella conversación en Los Limoneros no solo buscaba rehabilitar su imagen, sino que revelaba el germen de una colaboración que más tarde tomaría forma.

 

"La Universidad de Navarra en La Palma: ¿Colaboración desinteresada o estrategia institucional?"

 

La Universidad de Navarra, institución privada fundada en 1952 y vinculada al Opus Dei, ha cobrado protagonismo en El Paso (La Palma) con exposiciones de su Escuela de Arquitectura en espacios públicos como las calles Tanausú y Manuel Taño. La iniciativa, promocionada en redes sociales y medios locales, se presentó como un gesto altruista, pero los datos revelan otra realidad: un acuerdo del 17 de enero de 2023 y un contrato de colaboración por importe de 29.595 €. 

Surgen entonces preguntas incómodas: 

1. ¿Por qué Navarra y no la ULPGC? La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) cuenta con una Escuela de Arquitectura con más de 55 años de trayectoria, proyectos en La Palma (como investigaciones sobre el volcán Cumbre Vieja) y una clara vinculación territorial. Sin embargo, no fue la elegida. 

2. ¿Por qué una universidad privada y no una pública? La Universidad de Navarra se financia con recursos propios, mientras que la pública Universidad Pública de Navarra (UPNA) —o incluso la ULPGC— habrían reforzado la transparencia en el uso de fondos municipales. 

El caso abre un debate sobre opacidad en convenios y prioridades institucionales: ¿Respondió esta colaboración a un interés formativo genuino o a una estrategia de expansión de una universidad privada con fuertes vínculos ideológicos? La ausencia de explicaciones oficiales deja el interrogante en el aire. 

No consta que Melisa Rodríguez (la intermediaria según Sergio Rodríguez) tenga vínculos académicos con Navarra, lo que profundiza el misterio sobre esta elección. 

21.5.25

El cuento de la J.T.I.

(Publicado el 1º de mayo de 2002, este escrito tiene 23 años) 

 

Leía en la prensa reciente, escuchaba en la radio y veía en la televisión —siempre en medios de tirada nacional, líderes en audiencia y con el mayor número de espectadores— lo que ocurría en la localidad palentina de Aguilar de Campoo. 

 

La lucha de los trabajadores de la fábrica de galletas Fontaneda por sus puestos de trabajo contra la compañía estadounidense United Biscuits Group, que había decidido cerrar la planta y marcharse, me hizo recordar el cierre de la J.T.I. en nuestro municipio. 

 

Ambas fábricas tenían un número similar de empleados: 212 en Fontaneda y 250 en la tabacalera. Eran parte fundamental de la historia de sus respectivas localidades, con profundas raíces sociales y culturales, y enfrentaban un problema común: una multinacional norteamericana que quería irse y una multinacional japonesa que ya se había ido. 

 

Sin duda, las semejanzas eran importantes, pero a partir de ahí, nada se parecía: ni el apoyo vecinal a los trabajadores, ni el respaldo municipal, ni la acción del comité de empresa y los sindicatos, y mucho menos la determinación de lucha de los empleados. 

 

No es que aquí hubiera que haber secuestrado o retenido a media docena de japoneses, golpeado a una quincena de agentes de las fuerzas de seguridad y sufrido las correspondientes magulladuras para demostrar una defensa a ultranza de los puestos de trabajo en la J.T.I. Pero sí habría que añadir que lo peor no fue la pasividad ante el desmantelamiento, sino el engaño del que han sido víctimas después. 

 

Desde que, a mediados de septiembre del año 2000, la J.T.I. anunciara el cierre de su fábrica en El Paso para finales de ese mismo año, el ventilador gubernamental no ha dejado de mover aire, difundiendo las gestiones más variopintas y las alternativas más extravagantes, todo para evitar una explosión social. 

 

Perestelo invocó los acuerdos entre la Generalitat de Cataluña y la Administración General del Estado para intervenir y evitar el cierre de la fábrica de SEAT por parte de Volkswagen en la comunidad catalana. Eso sí, solo en la prensa, porque sabía que esto no es Cataluña, que no importamos lo mismo al Gobierno central y que Coalición Canaria no es Convergència i Unió. 

 

Luego optó por vender la idea de que traería inversión japonesa a La Palma, incluso más de la que se marchaba. Se entrevistaría con una sociedad japonesa de Promoción Exterior llamada JETRO. Para impresionar, era necesario publicar los nombres de sus interlocutores: nada menos que Kunimichi Hashida y Kockao Sasaki.

 

A continuación, comenzaron a circular alternativas: un hotel en Las Hoyas absorbería parte del paro que generaría el cierre de la fábrica, o en ella se podrían fabricar cochecitos de aire comprimido o material sanitario desechable. 

 

Comenzó la negociación por la compra de las instalaciones, y se argumentó que allí se podía instalar un "nido de empresas". Poco después, Perestelo lo matizó: dado que algunos pájaros suelen poner en sus nidos un solo huevo, lo mejor sería denominarlo "vivero de empresas". 

 

Acalló a los ya ex trabajadores que pretendían competir con las instituciones públicas en la compra de las instalaciones, prometiéndoles que serían empleados preferentes en las nuevas empresas y que tendrían asiento junto a la dirección de la sociedad mixta encargada del control de las instalaciones. 

 

Se olvidaron incluso de que los llamaron especuladores, y frente a los planes de los ex trabajadores de montar una plataforma logística de recepción, almacenaje y despacho, además del alquiler de naves, Perestelo les fue sacando de su chistera: una fábrica de bioalcohol, cartón a base de fibra de plátanos, elaboración de ron, de gofio, de blusas de señora, de hilos de algodón para sábanas, tecnología, etcétera. 

 

Se repartieron los papeles: unas veces hablaba Perestelo, otras el alcalde de El Paso, otras la Sociedad de Desarrollo y Promoción Económica de La Palma, y los platos fuertes se reservaban para el vicepresidente del Gobierno canario, el señor Adán Martín. El hilo de algodón, según estos magos, tenía propiedades casi milagrosas, y el buque insignia de sus promesas era el establecimiento de una nueva multinacional tabacalera: la Imperial Tobacco. 

 

Cuando los ingleses de la Imperial Tobacco se decantaron por instalarse en Tenerife, dijeron que, al fin y al cabo, la fábrica no era para tanto, más bien una birria, y que lo bueno era lo que aún les quedaba en la chistera. 

 

Por aquella época, un maestro del colegio público Adamancasis de El Paso compuso una obra musical titulada "El vendedor de sueños", interpretada por la Banda de Música de esta localidad, que fue exportada y llegó incluso hasta Galicia. 

 

25 años después. 

 

La fábrica de galletas Fontaneda sigue en Aguilar de Campoo, Palencia, como si el tiempo no hubiera pasado. Fundada en 1881 por Eugenio Fontaneda, hoy es Galletas Gullón, S.A. la que perpetúa su legado en el mismo lugar. 

 

SEAT permanece en Cataluña, anclada en Martorell, con una de las fábricas más modernas de Europa. Más de 2.800.000 metros cuadrados produciendo vehículos, mientras el mundo avanza sin pausa. 

 

Perestelo sigue en política, ahora como viceconsejero de Acción Exterior. Su hija, Miriam, es la vicepresidenta sexta del Cabildo. Los Perestelo construyen una saga con más durabilidad que Tabacos Capote, como si el tiempo se resistiera a borrarlos. 

 

En El Paso, hace ya un cuarto de siglo que se apagó la industria tabaquera. Los últimos chinchaleros han muerto, y ya nadie tuerce un triste puro. 

 

El maestro que compuso "El vendedor de sueños" debe ser ahora un respetable jubilado. Mientras observa al actual presidente del Cabildo vendiendo plátanos en Dubai, paseándose en teleférico, piensa: "Este me ha superado." 

16.5.25

El nuevo “frente común” de Sergio Rodríguez: Cuando el enemigo es tu propio gobierno.

El presidente del Cabildo de La Palma, Sergio Rodríguez, en una nota de prensa publicada el 15.05.2025 hacia las 20:00 horas, manifiesta su "sorpresa, profunda preocupación y absoluto desacuerdo" con el nuevo informe del Área de Biodiversidad de la Consejería de Transición Ecológica sobre la recuperación de la carretera LP-2, en el tramo afectado por la colada del volcán entre Tajuya y Las Manchas. 

 

A continuación, despliega el repertorio clásico del *"sergianismo": "total incomprensión", "rechazo", "contradicción frontal", "es inconcebible", "falta de impulso político en la Consejería"... y así, hasta agotar el diccionario de la indignación selectiva. 

 

El presidente palmero parece muy enfadado. Es comprensible: a él no le gustan los túneles, es más de teleféricos. 

 

Si apartamos las nubes de ceniza que cubren San Nicolás —la llamada Pompeya de La Palma según los reclamos turísticos—, lo que encontramos bajo ese cielo despejado es un presidente del Cabildo que no gobierna. Se dedica a lanzar denuncias y notas de prensa como si estuviera en la oposición, mientras tiene el descaro de hablar de urgencia en la LP-2, cuando él mismo encarna un retraso de dos años. 

 

En abril de 2023, Rodríguez creó un "frente común". Ahora, en 2025, monta otro. La clave está en recordar que los frentes se forman para algo (en este caso, reconstruir la LP-2) pero también contra alguien. En 2023, ese alguien era el Gobierno de Canarias, al que acusaban de obstaculizar la reconstrucción. 

 

Aquél frente era bípedo: una pata en el Ayuntamiento de El Paso (Angeles Fernández) y otra en el Cabildo (Sergio Rodríguez). Sabían que iban a ganar las elecciones. Pero en 2023, los nacionalistas también ganaron el Gobierno de Canarias. El enemigo desapareció, y con él, la razón del frente. 

 

El nuevo frente común de 2025 es más complejo: ahora lo forman el Cabildo (Sergio Rodríguez) y la Consejería de Obras Públicas (Pablo Rodríguez Valido) contra la Consejería de Transición Ecológica (Mariano H. Zapata). Y aquí surge la pregunta: ¿Dónde está Fernando Clavijo, presidente del Gobierno canario? ¿Con Sergio y Pablo, o con Mariano? 

 

Este frente es un trípode cojo: se sostiene en el binomio Sergio-Pablo, con Clavijo en un equilibrio imposible entre ellos y Zapata. Mientras Clavijo decide de qué lado está, Sergio lo tiene claro: se alía con Valido para "encontrar la solución más rápida, viable y legal para la LP-2". Es decir, repite exactamente lo que dijo hace tres años. Eso podría llamarse coherencia, pero con esta trayectoria, habría que llamarlo, más bien, desfachatez. 

 

En junio de 2022, Rodríguez declaró: "No podemos mantener aislados durante 4 años a Las Manchas, Jedey o El Charco, ni la economía de Fuencaliente lo resistirá". Pues bien: ha podido. Llevan tres, y ahí siguen. 

 

En abril de 2023, Angeles Fernández aseguraba que "Las Manchas y Jedey agonizan". Según esa lógica, en 2025 ya deberían haber desaparecido. No ha ocurrido. La resiliencia ha funcionado. Lo que no está claro es si han aprendido algo de esta situación... o del señor presidente.  

26.4.25

Análisis de la Gestión Municipal y Contratación de Servicios Externos en el Ayuntamiento de El Paso

 

 Introducción 

La reciente sesión plenaria ordinaria del 27 de marzo de 2025 en el Ayuntamiento de El Paso ha puesto en evidencia irregularidades y opacidad en la contratación de servicios externos, específicamente en el caso de G*X*I*N* *P* CONSULTS, una empresa a la que se le adjudican pagos sin un contrato formalizado. Este hecho no es aislado, sino que forma parte de un patrón recurrente en la administración municipal, donde la externalización de funciones clave —como la intervención de fondos— se ha normalizado sin la debida transparencia. 

 

 1. Externalización Opaca y Ausencia de Contratos 

- G*X*I*N* *P* CONSULTS: Se confirma que la empresa recibe más de 15.000 €/año por "apoyo a la intervención de fondos municipales", aunque no existe un contrato público que justifique estos pagos. Estimaciones basadas en transacciones observadas sugieren que el monto real podría ascender a 25.680 € anuales. 

- Antecedentes: En 2020, la empresa EG***** EN****, SL fue contratada formalmente por 54.496 € (por dos años), con publicación en la plataforma de contratación. Sin embargo, en el caso de G*X*I*N*, ni siquiera se ha cumplido este requisito legal básico. 

Este modus operandi revela una externalización encubierta de labores que, en teoría, deberían ser realizadas por funcionarios internos. La justificación de que "sin empresas externas hubiese sido imposible sacar el presupuesto" contrasta con el discurso oficial que atribuye el éxito al "esfuerzo de los concejales y funcionarios". 

 

2. Crisis en la Intervención Municipal 

La situación ha generado un clima de desconfianza institucional: 

- Renuncia del Interventor titular: Un profesional con más de 30 años de servicio abandonó el cargo sin explicaciones públicas, lo que sugiere desacuerdos con la gestión. 

- Rotación inusual en el puesto: Su reemplazo (procedente de otro ayuntamiento) duró muy poco, y la actual Interventora-Tesorera podría ser ya la tercera persona en el cargo en poco tiempo. 

Estos movimientos, sumados a los reparos levantados por decreto del alcalde, apuntan a una posible injerencia política en el control financiero, debilitando un pilar fundamental de la administración pública: la fiscalización independiente. 

 

3. Opacidad en los Procesos Decisionarios 

El procedimiento de aprobación del presupuesto municipal ha estado marcado por anomalías: 

- Comisiones urgentes y horarios cuestionables: 

  - La Comisión Especial de Cuentas del 2 de abril se convocó en horario laboral (15:30 h), dificultando la participación de concejales sin dedicación exclusiva. 

  - La siguiente sesión (15 de abril, a las 13:30 h) y el pleno extraordinario del 22 de abril (15:00 h) reforzaron esta dinámica, excluyendo de facto a quienes no pueden ajustar sus agendas laborales. 

Estas prácticas generan una brecha entre concejales: 

- Dedicación exclusiva vs. no exclusiva: Quienes dependen de sueldos públicos pueden asistir a cualquier hora, mientras que los demás enfrentan obstáculos reales (riesgo de pérdida de empleo privado). 

 

4. ¿Democracia Debilitada?  

La grabación de la comisión del 15 de abril en la Mediateca (hecho inédito) expuso otro problema: la desproporción en el debate político. La única concejal del PP fue atacada dialécticamente por tres tenientes de alcalde de Coalición Canaria, evidenciando una asimetría de fuerzas que perjudica el contrapeso democrático. 

 

 Conclusiones Preliminares 

1. Opacidad contractual: Los pagos a consultoras externas sin contratos públicos violan principios de transparencia y podrían configurar prevaricación administrativa. 

2. Politización de la Intervención: La rotación en el cargo y los reparos levantados por decreto sugieren un control político sobre el órgano fiscalizador. 

3. Exclusión en la toma de decisiones: Los horarios y la urgencia de las convocatorias marginalizan a parte de la corporación, afectando la calidad deliberativa. 

4. Doble discurso: Se alaba el trabajo interno, pero se depende de empresas externas para funciones críticas. 

 

Reflexión final: 

El caso de El Paso no es solo una irregularidad aislada, sino un síntoma de un modelo de gestión que prioriza la agilidad política sobre el rigor institucional. La falta de controles efectivos y la normalización de prácticas opacas erosionan la confianza en la administración local.

 

26.3.25

"Tecno-fósiles o teatro mediático: las huellas de La Palma entre la ciencia y el absurdo"

 

      Tres años y tres meses después de que un vehículo imprimiera sus huellas sobre la lava aún caliente del volcán Tajogaite, un grupo de expertos, políticos y curiosos se congregan solemnemente alrededor de las marcas de neumáticos. Las califican de "únicas en el mundo", las bautizan como el "primer tecno-fósil" y, con la solemnidad de quien descubre un códice medieval, trasladan los fragmentos lávicos a un lugar "seguro". La escena, entre cómica y surrealista, plantea una pregunta incómoda: ¿estamos ante un hallazgo científico relevante o ante un ejercicio de narcisismo institucional disfrazado de patrimonio? 

 

Tecno-fósil: un concepto malinterpretado 

     El término tecno-fósil, acuñado en el marco del Antropoceno, designa aquellos vestigios materiales que, en un futuro lejano, testimoniarán la relación destructiva (o constructiva) del ser humano con el planeta: plásticos sedimentados, estructuras urbanas fosilizadas o incluso residuos nucleares. No es, desde luego, la huella efímera de un neumático sobre lava fresca, un fenómeno tan mundano como predecible en cualquier erupción cercana a zonas habitadas. 

     Lo ocurrido en La Palma no es arqueología, sino arqueología performativa: el afán por convertir lo banal en histórico para satisfacer agendas turísticas o políticas. Si estas huellas son un "tecno-fósil", entonces cada neumático hundido en el barro de una obra es una reliquia, y cada grafiti en una pared, un fresco renacentista. 

 

¿Artefacto involuntario o necesidad de protagonismo? 

     Más sensato sería enmarcar el hallazgo como arqueología contemporánea: un registro casual de la interacción humana con un desastre natural. Incluso, con humor, como Land Art accidental: la lava como lienzo, el conductor como artista inconsciente. Pero elevarlo a "primicia mundial" revela una tendencia preocupante: la espectacularización de la ciencia, donde el impacto mediático prima sobre el rigor. 

 

     No sorprende la presencia de cargos públicos en el "descubrimiento". El turismo de desastre es un negocio, y La Palma lo sabe. Pero convendría diferenciar entre la preservación legítima de la memoria volcánica y la frivolización de lo trivial. Mientras, en Islandia o Hawái, las huellas de vehículos en lava son documentadas sin aspavientos, en España necesitamos un corte de cinta y un titular grandilocuente. 

 

Conclusión: cuando la ciencia se rinde al postureo 

     La erupción del Tajogaite dejó cicatrices profundas en La Palma, tanto geológicas como sociales. Su estudio merece seriedad, no circo. Las huellas del neumático son una curiosidad, sí, pero convertirlas en reliquia es un síntoma de nuestra era: la obsesión por mitificar lo ordinario mientras lo auténticamente relevante —la gestión posdesastre, el seguimiento científico— queda eclipsado por el show. 

     Quizá el verdadero "tecno-fósil" no esté en la lava, sino en las fotos de los funcionarios posando junto a las rocas: un vestigio perfecto de nuestra vanidad colectiva. 

 

¿No sería más útil invertir esos recursos en investigar los efectos reales de la erupción? O, al menos, llamar a un vulcanólogo antes que a un concejal de turismo.

21.2.25

XII Corporación Democrática de El Paso: Análisis de las Asistencias a Pleno.

 

XII Corporación Democrática de El Paso: Análisis de las Asistencias a Pleno, segundo semestre de 2023.

 El presente artículo tiene como objetivo analizar el comportamiento de la XII Corporación Democrática de El Paso desde la perspectiva de las asistencias a pleno durante el año 2023. Este estudio abarca el periodo que se inicia con la sesión constitutiva, celebrada el 17 de junio de 2023, y se extiende hasta el final del año.


Contexto de la Sesión Constitutiva

Esta sesión, por su propia naturaleza, la sacamos del cómputo de las demás, aquí asisten todos y aquí se elige alcalde, en este caso alcaldesa. 

Análisis de las Asistencias a Pleno

A lo largo del segundo semestre del año 2023, se registraron once sesiones plenarias, de las cuales tres fueron ordinarias y ocho extraordinarias. De estas últimas cinco lo fueron, además, con el carácter de urgentes. El análisis de las asistencias a estas sesiones es fundamental para comprender el nivel de compromiso y participación de los miembros de la corporación. A continuación, se presentan algunos puntos clave sobre las asistencias:

Tasa de Asistencia: Se observó una tasa de asistencia variable a lo largo del año, todo el arco corporativo solo estuvo reunido en una de las once sesiones celebradas, en el resto las faltas oscilaron entre un máximo de cinco concejales y un mínimo de uno.

Factores que Afectan la Asistencia: Diversos factores influyeron en la asistencia de los concejales, incluyendo situaciones y compromisos personales, la relevancia de los temas tratados y la disponibilidad de tiempo. Once de los trece miembros de la corporación son “profesionales” que viven de y para la política, de esos once, nueve tienen su vínculo salarial conectado al presupuesto municipal y dos al insular. Solo dos concejales dependen de su trabajo y actividad ajena a la política.

Si a lo anterior unimos que las sesiones extraordinarias urgentes se colocan en horario laboral, no resultan extrañan algunas faltas de asistencia. 




Análisis de las Asistencias a Pleno, año 2024.

Se celebra el mismo número de sesiones plenarias en todo el año como las celebradas en la segunda mitad del año anterior.

Seis son ordinarias, una extraordinaria y cuatro extraordinarias urgentes.

Estuvieron presentes todos los miembros de la corporación en tres plenos, en el resto, las faltas de concejales oscilaron entre dos y cuatro por sesión.


21.12.24

Celebraciones, protocolo y otras observaciones.

 

     El setenta aniversario de la declaración de La Caldera de Taburiente como parque nacional, tuvo en el municipio donde está enclavada dos celebraciones, la una en el Centro de Visitantes del Parque Nacional, organizada por la Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, la otra en el Bar Central, organizada por el Ayuntamiento de El Paso, entre ambas celebraciones, una distancia de dos mil setecientos metros en línea recta de lugar a lugar, cincuenta días entre celebración y celebración y, sobre todo, un conflicto de protocolo.

     La Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias redacto una nota de prensa del acto, al parecer, antes de que este se celebrara y, la remitió a todos los medios de información a pesar de lo que realmente en el acto del 30 de octubre de 2024 ocurrió.

       La nota de prensa de la Consejería “liderada por Mariano H. Zapata” dice textualmente que “la efeméride se ha llevado a cabo en el centro de visitantes del parque, interviniendo en el acto el consejero Zapata, el vicepresidente del Cabildo de La Palma y del patronato, Sergio Rodríguez, y el concejal del Ayuntamiento de El Paso y miembro del patronato del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, Omar Hernández”. Pues resulta que, en realidad, el Ayuntamiento de El Paso se plantó, el alcalde no asistió y el concejal no habló.

     Todo esto vino a saberse unos veintiséis días después de los hechos, al final de una sesión plenaria del ayuntamiento pasense y, lo allí hablado, vino a publicarse por El Periódico de La Palma el dos de diciembre siguiente.

     A groso modo, la consejería del Sr. Zapata le prohibió hablar al alcalde de El Paso en el acto, reduciéndolo de primer edil del municipio a primer doliente que, en medio de su desesperación y tormento, no logró o no supo imponerse, optando por la pataleta de no asistir en lugar de esgrimir razones protocolarias.

     No debió la consejería obviar que el alcalde representa al ayuntamiento y preside todos los actos públicos que se celebren en el término municipal, si bien se agrega “sin perjuicio de lo dispuesto en el Reglamento de Protocolo”, por lo que tenemos que ir al Reglamento de Precedencias en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Canarias, cuyos servicios de protocolo no explicaron, sino que impusieron sus tesis a razón de lo oído en el pleno.

     El 19 de diciembre fue la IV Edición de los Premios Caldera de Taburiente, nunca habían sido tan tarde, las Redes oficiales del Ayuntamiento dijeron que hubo “emoción y gratitud” pero el Sr. Zapata no estaba. En la ansiada hora de las disertaciones, los discursos van de menor a mayor rango. Es decir, habla primero el de menor rango y en último lugar quien preside. El alcalde habló el primero y, esta vez, la culpa no fue de los servicios de protocolo del Gobierno de Canarias.

     La novedad estelar de la IV Edición de los Premios Caldera de Taburiente era el otorgamiento del Galardón Honorífico “a Don Antonio Pino Pérez, Hijo Predilecto de El Paso, pionero en la defensa del valor de La Caldera y símbolo eterno del amor por la naturaleza”.

     Pionero, en realidad, es el que fuera concejal del vecino municipio de Los Llanos, don José Ruperto León Rodríguez, que allá por el 10 de septiembre de 1934, propone y consta en documento público, se solicitara a quien procediera que se declarara parque nacional a La Caldera de Taburiente, a lo que se opuso el concejal conservador don Fernando del Castillo-Olivares y Van-de-Walle que obtuvo los apoyos suficientes para rechaza la propuesta de León Rodríguez, diciendo que lo esgrimido por este último no tenía que ver con lo válido para El Teide y Las Cañadas. Que la Caldera era particular.

      Lo interesante del acta de Los Llanos es darnos a conocer que, veinte años antes de la declaración de La Caldera de Taburiente como parque nacional, ya se trabajaba en ello y, sobre todo y por lo que nos atañe ahora, queda retratado que los señores de Argual y Tazacorte estaban frontalmente en contra de tal declaración. A pesar de ello, el Ayuntamiento de El Paso, en la entrega de galardones de 2023 con motivo del sesenta y nueve aniversario de la declaración de La Caldera como Parque Nacional, sin conciencia y sin pudor, les entrega un galardón al Heredamiento de las Haciendas de Argual y Tazacorte.

       En esta cuarta edición de los premios, no solo se cumplen setenta años de la declaración de la Caldera como Parque Nacional, sino otros tantos de la denuncia interpuesta por don Antonio Carrillo Kábana, como partícipe y presidente de la Comunidad de Regantes de las Haciendas de Argual y Tazacorte contra don Antonio Pino Pérez como alcalde del municipio de El Paso. Era el 28 de septiembre de 1954 y esto dio lugar al sumario 113/1954, tras el cual, el Tribunal de la Sala de lo Criminal dictó, en 30 de abril de 1955, auto de procesamiento contra don Antonio Pino Pérez, imputándole los delitos de coacción, daños y hurto.

     Da la impresión de que, con la entrega del premio al Sr. Pino Pérez en este año de 2024, trata el ayuntamiento de reparar el error de la entrega de galardón homologo a sus adversarios en la edición de 2023. “Éxito en los Premios Caldera de Taburiente” dice una nota de prensa del ayuntamiento pasense, no es para menos, han conseguido mezclar el agua y el aceite.

24.10.24

De cuando Catalino se cayó con el muerto (2)

 

      Desde el momento mismo del entierro de  C.A.C. (Crispín Álvarez Carballo) el día 15 de enero de 1932, surgieron dos historias diametralmente opuestas. Una persona bajo el seudónimo de PPP T publicaría un mes más tarde, el 16 de febrero siguiente en el nº 27 de “El Socialista” órgano de la Agrupación de Santa Cruz de Tenerife, un artículo que recogería las dos versiones, a una la llamaría “así sucedió” y es la del autor, la otra la titularía “Y así se cuenta”, siendo la versión del alcalde contenida en un oficio enviado a la Dirección General de la Guardia Civil y que se publicó en el rotativo madrileño “Ahora” el 30 de enero de 1932.

      Esta publicación del rotativo madrileño se conoció en El Paso y fue el detonante de la publicación por parte de TTT P en “El Socialista” diecisiete días más tarde.

Lo que da por cierto el articulista.

      La fecha de fallecimiento de C.A.C. (Crispín) fue el 15 de enero de 1932 y murió de “enfermedad contagiosa”. El autor del escrito asevera que, a pesar de ello, no se reunió la Junta de Sanidad.

      La Alcaldía lo que hizo fue gestionar y conseguir que dos vecinos retribuidos se prestaran a efectuar el sepelio. Dice que fueron estas dos personas las que penetraron en la casa del fallecido y colocaron el cadáver en el ataúd. Continúa diciendo que uno era muy viejo y el otro estaba completamente borracho, nos quedamos sin saber quién era el “de avanzada edad” pero el embriagado era indudablemente Catalino, es decir dos desgraciados marginales del pueblo.

      Nada más salir con el féretro a la calle se dieron cuenta que estas personas no podían llegar al cementerio con el difunto para darle sepultura y los artífices intelectuales del plan de inhumación no sabían que hacer, el autor del artículo los señala. Los responsables de que estuviera un ataúd con un cadáver dentro, tirado en medio de la calle “frente a la Plaza del Ayuntamiento” con un borracho a los pies y un anciano a la cabecera, eran el alcalde y el teniente de la Guardia Civil.

      Según esta versión coetánea de los hechos, Catalino, si se derrumbó, no fue donde dice la versión popular sino más de 100 metros antes, solo habían arrastrado, cargado o mal llevado el féretro a 50 metros de la casa del difunto, cuesta abajo.

      No había público asistente, algunos curiosos a más que prudente distancia, la cual guardaba también el alcalde y el teniente de la guardia civil y sus números de la benemérita, lo dice así “todos, absolutamente todos los demás estaban a prudente distancia” cuando los titulares sanitarios, farmacéutico y médico, y un concejal “sin la menor excitación de nadie, sino por propio y espontáneo impulso y sin exhortaciones” saltaron adelante y realizaron la inhumación sin más ayuda que la de las dos personas contratadas.

      El farmacéutico Miguel Jurado, políticamente líder conservador del municipio, el médico Juan Fernández, políticamente líder que fue de los liberales y, el concejal Antonio Celestino Castro Casas, concejal socialista y tercer teniente de alcalde, esos fueron los nombres de las personas que “con su arrojo y altruismo levantaron el espíritu y estado moral del pueblo”.

      Lo presenciaron a respetable distancia el alcalde y el teniente de la guardia civil, no dice que estuviera la corporación, ni que se esparciera cal, nada de eso, no nombra al otro médico, a Juan Pérez Capote que según versión popular era el de la Junta de Sanidad, el titular de policía sanitaria. Tampoco los nombres de los indigentes contratados, pero Catalino caló en el ideario popular con la fuerza de sus borracheras.

      El autor de esta versión se pregunta si alcalde y teniente de la Benemérita informarían de estos hechos a la superioridad por si cupiera recompensa a los señores “Jurado, Fernández y Castro”, pero lo que le impulsó a escribir en El Socialista fue la llegada a sus manos del diario madrileño “Ahora” de 30 de enero de 1932.

La versión del alcalde.

      Según el oficio de la alcaldía, su personal versión en documento oficial, Crispín Ávila Carballo (pone su  nombre y apellidos) muere de peste neumónica y ante ello él reúne a la Junta Local de Sanidad, visto que ningún vecino se presentó voluntario para efectuar el sepelio por temor a contagio, se presentó el Teniente de la Guardia Civil don Manuel Bravo Moreno a las cuatro de la tarde acompañado de tres guardias y dice que el tal Moreno exhortó al vecindario para levantar ánimos y dar ejemplo ¿de qué?, se pregunta PPP T.

      El teniente y el alcalde tras “incesantes trabajos” lograron encontrar retribuidos a dos vecinos. Y el teniente con la fuerza a sus órdenes acompañó y coopero en el enterramiento “mientras los vecinos huían atemorizados” y dice que en todo ello se invirtieron unas cinco horas.

      Luego el día 16 siguiente, alcalde y teniente requirieron a los vecinos y establecimientos que abrieran sus puertas y por la heroica actuación es por lo que se dirige al Director General buscando alguna medalla para teniente Moreno, por el gran servicio humanitario prestado. Lo firma y sella el alcalde el 16 de enero de 1932.

      Este oficio de la Alcaldía es lo que publica el periódico “Ahora” en Madrid y parece razonable pensar que fuera enviado al mismo, si no por la propia dirección general, por amigos en la misma del teniente Moreno. Pero son conjeturas.

      No cuesta mucho trabajo imaginar la indignación de PPP T., se muere Crispín, el alcalde avisa a la guardia civil, atrapan a dos indigentes, los sobornan y embriagan, no contratan, obligan, engañan, pero no llegan al cementerio, y, luego actúan quienes no nombra el oficio de la alcaldía. El anónimo articulista termina diciendo del oficio del alcalde lo que Baltazar del Alcázar, poeta español del Siglo de Oro:

                                                       Esto, Inés, ello se alaba,

                                                       no es menester alabarlo;

     No cualquiera podía conocer la existencia y la obra de Baltazar del Alcázar, en esa época no se le preguntaba a Google. Con su invocación termina su crónica PPP T.

     




16.10.24

De cuando Catalino se cayó con el muerto (1).

 

Aquellos sucesos, sobre la muerte en El Paso de una persona por peste neumónica, hace ya poco más de noventa años, perduran y se transmiten oralmente, en consecuencia, existen diversas versiones que difieren en varios detalles. Desde quienes fueron los enterradores, hasta donde llegaron con el féretro, quienes colaboraron para llegar al cementerio, dudas sobre la actuación médica por parte de los familiares del fallecido, hasta dudas sobre de lo que, realmente, causó su muerte. Esta primera parte se fundamenta en algunas de estas versiones verbales.

El patógeno se escapa.

      La peste neumónica que asoló Tazacorte en 1928 alcanzó zonas de Argual. De allí, de este último pago, procedía Crispín, casado en el Paso y que regentaba el Bar Central. Así las cosas, la familia sanguínea de Crispín quedó dentro de la zona en cuarentena a la cual no se permitía acceder desde el exterior ni salir hacia zonas libres de epidemia.

      La gente hablaba de que “las hermanas de Crispín” habían enfermado y pronto se dijo que su hermano, burlando los puntos de guardia impuestos por las autoridades sanitarias, las visitaba en su enfermedad y agonía.

      Crispín cayó enfermo aquejado de alta fiebre y le confesó al médico titular de sanidad de El Paso –Juan Pérez Capote- que, efectivamente, él había visitado a sus hermanas. El médico era, además, vecino de Crispín en lo que por aquel entonces se conocía por Camino de Tenerra, con propiedades limítrofes y mediando entre la casa de ambos, aproximadamente, una veintena de metros en línea recta. Aunque había más de un galeno en El Paso apuntan hacia el Dr. Pérez Capote como Jefe Local de Sanidad y le atribuyen que fue quién decretó el aislamiento del enfermo en su casa al cual “le alcanzaban la comida con una larga pértiga que introducían por la ventana”.

      En la casa del enfermo, y presunto apestado, solo entraba el médico en sus obligadas visitas en razón de oficio y cargo (pero otras versiones apuntan hacia que iban los dos médicos del pueblo) efectuadas bajo fuertes medidas de autoprotección. El criterio del galeno anteponía la salud colectiva a la vida del enfermo, Crispín murió relativamente pronto.

El entierro.

      El problema era quien enterraba a Crispín una vez fallecido. Se cuenta que las autoridades municipales y el médico titular de sanidad tiraron del censo no escrito de los alcohólicos, vagabundos y desarraigados, solitarios y sin parientes cercanos en el pueblo. Si reunían todo el cúmulo de “cualidades”, tanto mejor.

      Entre la leva reclutada o voluntaria, en unas versiones dos y en otras uno, quedó en la tradición oral un indigente apodado o llamado Catalino. Y aquí se disparatan los relatos. Hay quien dice que fue Catalino y solo él quién penetró en la casa del difunto tras el órdago negociador con las autoridades que le convencieron de la grandeza del servicio que le pedían en torno a una botella de vino. Dicen que transformado salió Catalino del cónclave de los notables y, dejando volar la imaginación, como un precursor de la canción que luego escribiría el mexicano José Alfredo Jiménez, entre cántico y blasfemia “grito de pronto el borracho / la vida no vale nada” y se fue a por el muerto, le introdujo en el féretro sacándolo al exterior a rastras. Pero otras narraciones corrigen, Catalino no estaba solo, ni pudo hacerlo solo, por lo menos otra persona entró con él en busca del cadáver de Crispín.

     Una de las historias más creíbles dice que el féretro con el cuerpo de Crispín fue arrastrado por las calles mediante una soga de la que tiraba Catalino o éste y su ayudante.

        Pero todavía existe otra esperpéntica fabulación, bastante extendida y creída, Catalino bajo los efectos de la embriaguez que le infundio el valor de sacar el féretro a la calle, aún tuvo fuerza y potencia suficiente para cargar con él a sus espaldas y emprender la marcha oscilante bajo el peso del difunto y los vaivenes de la monumental borrachera a la que los “respetables” del pueblo contribuyeron como pago a la misión encomendada.

      Trescientos veinte metros separaban la casa del difunto del cementerio a través del mentado camino de Tenerra, que luego fue calle Pablo Iglesias, más tarde General Franco y en la actualidad Sagrado Corazón y continuaba el cortejo por la calle Veintitrés de Septiembre, hoy Salvador Miralles. Tras el féretro iban miembros de la Corporación y operarios municipales portando bolsas de cal viva que esparcían tras las pisadas del Catalino hasta que el esfuerzo y grado de embriaguez de este le hizo desplomarse a los ciento ochenta y cinco metros caminados, dando al suelo él y el féretro de Crispín justo en el cruce con la calle Norberto Pérez Díaz.

      Espanto entre quienes, ya aterrados, observaban tras los cristales de ventanas fechadas.  El séquito flaquea, la comitiva de los ideólogos del entierro retrocede asustada, la estampida está a punto de producirse.

      Entonces surge con fuerza en la narración un nombre más: Antonio Celestino Castro de Las Casas (o Castro Casas) –alias Antonio Garvilla- concejal, más concretamente tercer teniente de alcalde. Algunos narradores llegan a atribuirle que dijo “esto se acabó, ahora lo cargamos nosotros” y se lanzó, sobrio, valeroso, raudo, a recoger el féretro para motivar al resto de miembros de la Corporación consiguiendo los suficientes apoyos para poner el cadáver en el cementerio y darle sepultura en tumba marcada como intocable por tiempo indefinido. Pero nunca me dieron el nombre de quienes cargaron el féretro junto a Celestino.

El fuego purificador.  

       Una noche inmediata al grotesco sepelio las campanas tocaron a rebato: la casa de la familia de Crispín estaba en llamas. Nadie podía decir quienes le prendieron fuego, pero señalaban al médico Juan Pérez como quién dio la orden (sin pruebas para tal afirmación) para evitar un posible foco de contaminación en la inmediatez de los patios de su casa y conjurar un hipotético peligro epidemiológico. Los familiares de la víctima mayores de edad, un tal José Antonio y una tal Victorina se refugiaron en los pajeros, la mayor de las hijas, Angelita, se refugió en la casa de Flora Taño y sus otros dos hermanos, Tomás y Lala, en casa de los Sicilia Camacho. La acogida fue un acto heroico, venciendo el temor a un posible contagio, utilizando desinfectantes, como el mítico Zotal, lavando con agua caliente la ropa de los niños.

      Nunca pasó nada y quedó en el tiempo el amor de un hermano que rompió cordones sanitarios por apego a su familia, pagando con su vida, permaneció la sospecha sobre el criterio íntimo bajo el que actuó el médico y, sobre todo, recordó la gente el caricaturesco entierro de cuando Catalino se cayó con el muerto.

     Pero, ¿fue exactamente así? No, el sepelio tuvo un cronista anónimo que escribió a la par del suceso y que dejamos para una segunda parte.