24.5.25

Melisa y la conexión navarra según Sergio Rodríguez.

 

Recordando a Melisa 

 

Mientras el volcán CV-2021 entraba en erupción, otro estallido, esta vez humano, comenzaba a tomar forma. Melisa Rodríguez, entonces ex portavoz de Ciudadanos, relataría más tarde que, en aquel momento, se encontraba bañándose en El Remo —una zona costera del suroeste de La Palma— y, sin saber muy bien por qué, inició una dinámica ascendente: de pronto, se erigía en portavoz de los afectados, heroína de la catástrofe, víctima del desastre e, incluso, presidenta de la Plataforma por el Volcán de La Palma. Su presencia se multiplicó en los medios, desde Herrera en COPE hasta otros espacios informativos. 

 

Pero el caso de Melisa pronto resultó excesivo. En medio del caos colectivo, logró atraer hacia sí los focos mediáticos. La prensa se llenó de titulares sobre ella, hasta que, en enero de 2022, el periodista Francisco Pomares resumió la situación en "el cuento de las casas de Melisa" (Lancelot, 24.01.2022). Otros medios también matizaron su relato y explicaron por qué no podía ser considerada damnificada: sencillamente, no lo era. Publicaron documentos que demostraban que Melisa era propietaria de dos pisos en Los Llanos, un apartamento en El Remo y otro en Madrid —adquirido durante su etapa en la capital—, y que no había perdido ninguna propiedad ni había sido desalojada. 

 

Según Pomares, la extraña actuación de la ex portavoz pudo deberse a un "afán de protagonismo, el deseo de volver a estar en la palestra. Se inventó una reclamación y se convirtió en portavoz de su propia reclamación".

 

"Melisa se apaga en el brillo de Sergio" 

 

Melisa se fue diluyendo a medida que otro personaje cobraba protagonismo: Sergio Rodríguez, alcalde de El Paso. Para cimentar su propia leyenda, Sergio Rodríguez recurrió a un fabulador de Tenerife, el periodista Andrés Chaves, quien emprendió una saga biográfica inspirada en Relato de un náufrago de García Márquez. Tras seguir los pasos del "héroe" por La Palma, llegaron dos almuerzos en Los Limoneros (Tenerife) —nadie supo nunca quién pagó aquello, ni siquiera se lo preguntaron—. Entre viandas y vino, en ese restaurante tacorentero, Chaves y Rodríguez pusieron el nombre de Melisa sobre la mesa en lo que pareció un extraño intento de exorcismo. 

 

Andrés Chaves lo relató así, casualmente, un 14 de febrero de 2022: 

"Estamos sentados en Los Limoneros. Sergio y yo pedimos unos taquitos de merluza, que saben deliciosos. 

—A Melisa Rodríguez, exlíder de Ciudadanos, se le ha acusado de falsear datos sobre su lugar de residencia en La Palma para cobrar fondos destinados a afectados por el volcán. ¿Qué te parece? 

'Una canallada. Melisa Rodríguez no ha falsificado ni un papel. Ella sí vivía en El Remo, se está preocupando de buscar fondos para la reconstrucción del Valle, y yo le estoy muy agradecido en nombre de mi pueblo. Incluso ha buscado la colaboración de la Universidad de Navarra para la construcción de un edificio modular para El Paso. Ahora está fuera de la política, y lo que se ha dicho sobre ella es una auténtica falacia". 

 

El asunto tenía peso: desde enero, se sabía que la Policía Local de Los Llanos de Aridane había certificado que Melisa Rodríguez —exdiputada nacional y exportavoz adjunta de Cs— no tenía su residencia habitual en El Remo, como ella afirmaba. Medios como La Provincia (con Miguel Ángel Autero) lo habían publicado.

 

Sin embargo, el alcalde de El Paso acusaba indirectamente a la policía vecina de falsedad, tachando sus informes de "canallada". Y, por primera vez, lanzaba públicamente un dato nuevo: Melisa era el vínculo con la Universidad de Navarra. Aquella conversación en Los Limoneros no solo buscaba rehabilitar su imagen, sino que revelaba el germen de una colaboración que más tarde tomaría forma.

 

"La Universidad de Navarra en La Palma: ¿Colaboración desinteresada o estrategia institucional?"

 

La Universidad de Navarra, institución privada fundada en 1952 y vinculada al Opus Dei, ha cobrado protagonismo en El Paso (La Palma) con exposiciones de su Escuela de Arquitectura en espacios públicos como las calles Tanausú y Manuel Taño. La iniciativa, promocionada en redes sociales y medios locales, se presentó como un gesto altruista, pero los datos revelan otra realidad: un acuerdo del 17 de enero de 2023 y un contrato de colaboración por importe de 29.595 €. 

Surgen entonces preguntas incómodas: 

1. ¿Por qué Navarra y no la ULPGC? La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) cuenta con una Escuela de Arquitectura con más de 55 años de trayectoria, proyectos en La Palma (como investigaciones sobre el volcán Cumbre Vieja) y una clara vinculación territorial. Sin embargo, no fue la elegida. 

2. ¿Por qué una universidad privada y no una pública? La Universidad de Navarra se financia con recursos propios, mientras que la pública Universidad Pública de Navarra (UPNA) —o incluso la ULPGC— habrían reforzado la transparencia en el uso de fondos municipales. 

El caso abre un debate sobre opacidad en convenios y prioridades institucionales: ¿Respondió esta colaboración a un interés formativo genuino o a una estrategia de expansión de una universidad privada con fuertes vínculos ideológicos? La ausencia de explicaciones oficiales deja el interrogante en el aire. 

No consta que Melisa Rodríguez (la intermediaria según Sergio Rodríguez) tenga vínculos académicos con Navarra, lo que profundiza el misterio sobre esta elección.