Algo habrá que hacer ¿no?
Esto va cuesta abajo, habrá que invertir la tendencia, se puede volver a remontar.
Noticias y crónicas diferentes en torno al ámbito territorial del T.M. de El Paso.
Algo habrá que hacer ¿no?
Esto va cuesta abajo, habrá que invertir la tendencia, se puede volver a remontar.
ALCALDE
Sergio Javier Rodríguez Fernández
NOMBRAMIENTO. -13/06/2015
CESE. - 15-06-2019
CAUSA. - Agotó mandato
Sergio Javier Rodríguez Fernández ( Venezuela, 2 de Mayo de 1969), hijo de un concejal de la UCD y del GELP (mandatos I y II) aparece en una candidatura de API-CC en 1999 en el n.º 10 de orden (por supuesto no salió), luego vuelve a estar con CC en 2011 en el n.º 6 de orden, no sale pero entra tras una serie de dimisiones sustituyendo al n.º 1 por tanto 4 años de concejal con experiencia “ acrecentada” por una "dedicación especial" dada por Antonio Castro a la sazón presidente del Parlamento de Canarias que lo hizo figurar como asesor a fin de mantenerlo en una especie de dedicación exclusiva a la política desde cuatro años antes de ganar las elecciones de 2015 y tras esas elecciones, y pacto con el PSOE fue nombrado alcalde. Tenía a fecha de nombramiento 46 años, un mes y once días de edad.
CORPORACIÓN :
1.-Sergio Javier Rodríguez Fernández
2.-Angeles Nieves Fernández Acosta
3.-Francisco Ramos Landaeta
4.-Gustavo Jesús Concepción Rodríguez
5.-Irinova Hernández Toledo
6.-Daniel Martín Martín
2.-Andrés Carmona Calero
3.-María del Carmen Acosta Mederos
4.-Francisco Rodríguez Casimiro
1- Ángel Tomás Hernández Armas
2.- Judit Camacho Armas
3.- María del Cristo Pérez Pereyra
4.- Saddai Esther Santos Rodríguez
BAJAS:
1.-Concepción Nieves Ramirez Galván-PSOE
3.-María del Cristo Pérez Pereyra- PP
4.-Francisco Rodríguez Casimiro- PSOE
3.-Francisco Ramos Landaeta
ALTAS
4.-Francisco Rodríguez Casimiro - PSOE
5.-José Francisco González Camacho -PP
5.-Esther Nazco Pérez - PSOE
7.-Gladys Díaz Guelmes
JUNTA DE GOBIERNO: Bipartito CC - PSOE
1.-Sergio Javier Rodríguez FernándezCC
2.-Andrés Carmona Calero (PSOE)
3.-Angeles Nieves Fernández Acosta CC
4.-María del Carmen Acosta MederosPSOE
5.-Daniel Martín Martín CC
Quedamos en que las memorias e historias
sobre la banda de música imperantes a final del siglo XX ponían el comienzo de
la transición entre la era del Sr. Don Vicente Capote Gutiérrez con el Sr.
Sales en 1906, con la llegada a la dirección de la banda de don Pedro Martín
Hernández y Castillo, en adelante don Pedro Castillo y agrega “hasta 1911”.
Una nueva transición, porque en marzo de
1911 es cuando “Alonso Pérez Díaz regala los instrumentos de una nueva banda
que se llamaría de los liberales y la otra sería conocida como Banda Vieja. Don
Pedro dirige la de los liberales y don Ángel Herrera Pombrol la de los
conservadores o banda vieja”.
El cronista oficial, en 2006, llega a
esta nueva etapa simplemente diciendo “Se forma en 1911 la «Banda de los
Liberales», pues el líder liberal en La Palma, Don Alonso Pérez Díaz, fue
quien, para oponerse al bando conservador, donó al pueblo de El Paso los
instrumentos que poseía una vieja banda. Director de la nueva banda resultó
nombrado Don Pedro Martín Hernández y Castillo”.
Con distintos estilos, ambas
fuentes, coinciden y ambas dejan abiertas a la interpretación del lector que,
si don Pedro Castillo dirige la banda de los liberales es que debía ser un
liberal, un simpatizante de don Alonso Pérez Díaz, pero no lo dicen.
Prácticamente diez años después aparece publicada la obra poética de don Pedro
Castillo «Notas
Canarias o Espejo de la vida» con prólogo del letrado don Alonso Pérez Díaz que
llama a don Pedro “mi meritísimo amigo”. Pero nunca se resalta esta afinidad,
esta amistad, se limitan a decir que dirigió la banda de los liberales porque
no les queda otro remedio.
Las ya aludidas memorias de finales del
siglo pasado dicen “A la muerte de Herrera Pombrol se unen las dos bandas y por
iniciativa del alcalde Fermín Sosa Taño se denomina Banda Municipal de Música
de El Paso, folio 26, acta 15 diciembre de 1928 y nombra director de don Pedro
Castillo”. Cabe interpretar, se municipalizan ambas bandas de música
fundiéndolas en una sola y don Pedro Castillo pasa a ser funcionario municipal,
ocupando la plaza de director a sueldo de la administración.
Vuelve a haber coincidencia con la
publicación del cronista oficial en 2006 “En sesión de la Comisión Municipal
(folio 62), siendo alcalde Don Manuel Fermín Sosa Taño (período 1927-30), se
acuerda declarar como municipal y patrimonio cultural a la banda de música que
dirige Don Pedro Martín Hernández, destacado músico, pedagogo y poeta”.
Si en 1928 tenemos al don Pedro
funcionario, en la sesión constitutiva de la nueva corporación, de fecha 10 de
marzo de1930 lo encontramos como concejal, es la faceta del don Pedro político,
es el tabú que nada ni nadie ha querido admitir. Y esa amistad con el mítico
líder de los liberales palmeros, esa dirección de la banda de música de los
liberales, ese paso por la corporación pasense como miembro de la misma puede
estar detrás de la causa de los problemas y represalia sufridas.
Primero, cosa lógica, el pleno tuvo que
declarar la compatibilidad entre su puesto de director de la Banda Municipal de
Música y su desempeño como concejal, compatibilidad que fue declarada, además,
su situación como edil terminó en abril de 1931 con la llegada de la nueva corporación
republicana.
Pero los verdaderos problemas llegaron
con los nuevos ocupas del ayuntamiento, las gestoras que subieron al poder a
partir de julio de 1936. El 18 de mayo de1938, mediante reglamentaria instancia
don Pedro Castillo, en calidad de director de la Banda Municipal de Música,
tiene el valor de reclamar que se le abone la deuda de sus haberes como
director desde 1936.
En 1939 encontramos un recurso de nulidad
y propuesta denegatoria de la inclusión en el escalafón oficial del Sr.
Castillo, una Orden del Delegado de Hacienda de que se incluya en el
presupuesto el sueldo de don Pedro Castillo, un acuerdo del ayuntamiento de
encargar un dictamen a un letrado contra la orden del delegado de hacienda, el
dictamen del letrado, el abogado que hace el dictamen para el Ayuntamiento es
don Pedro Cuevas Pinto, se conoce en pleno del 29 de agosto de1939 y se toma
acuerdo sobre él con fecha 2 de septiembre de 1939.
Enterado
del acuerdo tomado por la gestora municipal, don Pedro interpone contra el
mismo un recurso pidiendo que quede sin efecto y reiterando el pago de sus
emolumentos. La gestora, el 10 de octubre de 1939 vota contra el Recurso y se
niega a pagarle. Pero la gestora sabe que algo está haciendo mal, porque vuelve
a tratar sobre el recurso el 31 de octubre inmediato, pero se vuelve a negar a
pagarle. El 28 de noviembre siguiente, lo que acuerda es el envío a la
Audiencia Provincial del recurso interpuesto por don Pedro Castillo, pero el 5
de diciembre se arrepienten de enviarlo a ningún lado y convierten el último
acuerdo en dejar pendiente de resolución al recurso de reposición de forma
indefinida.
En febrero de 1940 se conoce otra
instancia de don Pedro Castillo para que se le incluya en la plantilla de
empleados, lo habían excluido al parecer, no se conocen documentos del conflicto,
pero algo debe suceder porque en abril de 1942 se efectúa retención de fondos
en Depositaría por don Pedro Castillo y, sorpresa, se acuerda extender los
libramientos para el pago.
Con
certeza no se sabe si se efectuó el pago de lo adeudado, o no, pero las
gestoras de turno se quieren sacar de encima al Sr. Castillo. El 6 de junio de ese mismo año llega un escrito del
Gobierno Civil sobre el escalafón de don
Pedro Martín Hernández y Castillo, no debió gustarles a la gestora porque diez
días más tarde solicitan informes del Gobierno Civil para disolver la banda de
música y declarar excedente a su director.
Fieles a su forma de actuar, el
ayuntamiento cambia de parecer cuatro días después, se desiste de ir a Tenerife
y, por su cuenta y riesgo, se declara disuelta la banda de música y excedente
forzoso a su director. Era el 16 de junio, según una fuente y el 20 de junio de
1942 según otra.
El primero de agosto del 42, otra instancia
de don Pedro por la excedencia y haberes (parece que no le habían pagado) y 28
días después el ayuntamiento lo que hace es trasladar la instancia a la
comisión de hacienda para diluirla en su seno.
Así las cosas, el 13 de octubre de 1942, don
Pedro Castillo interpone pleito al ayuntamiento por excedencia forzosa. Y en
febrero de 1943 un recurso contra el presupuesto por cantidad, en el mes de
marzo siguiente existe un fallo sobre uno de sus recursos contra acuerdos de la
corporación, pero no conocemos su sentido, lo último conocido es que el 31 de
diciembre de 1949 hay toma de conocimiento del acuerdo de la Sala 4ª del
Tribunal Supremo sobre la Apelación interpuesta por don Pedro Martín Hernández
y Castillo contra lo acordado por el Ayuntamiento con fecha 20 de junio de 1942
que le declaraba excedente como Director de la Banda de Música. Se dio cuenta
del Oficio de la Audiencia Provincial que lo comunicaba en el pleno de la fecha
indicada.
Por entonces, don Pedro Castillo hacía
aproximadamente medio año que se había marchado a vivir a S/C de Tenerife,
nunca más pisó El Paso, aún viviría fuera de él los últimos catorce años de su
vida y, seis años después de su óbito, el ayuntamiento que le negó el sueldo y
lo expulsó de su plantilla, le distinguió con el nombre de una calle. Qué
ironías del destino.
Once años de litigios se zanjan por los
cronistas redactores de memorias de la banda de música de la siguiente forma −“Por
motivos de la guerra civil se desintegra la banda”− según artículo
publicado en la revista ‘Acorde’ en 03/2006
−“Hacia finales de la década de los cuarenta, la Banda se quedó sin el
citado director, Don Pedro Martín Hernández, por traslado de éste a Tenerife”−.
El episodio de los encontronazos entre la
Sociedad Filarmónica y el ayuntamiento son bordeados en las memorias elaboradas
a finales del siglo XX para el ayuntamiento, pero obra de “no se sabe bien
quién” de la siguiente manera:
No se pone en cuestión la fecha del 25 de
junio de 1862, celebración del 25 aniversario de la creación del municipio,
como aquella en que se menciona la presencia de una banda que ameniza la
onomástica y que lo hace bajo el nombre de Agrupación Musical de El Paso y bajo la dirección de don Vicente Capote
García (Gutiérrez).
Dice de don Vicente Capote que estuvo
muchos años de director hasta que llegó uno nuevo llamado don Enrique Hernández
y Hernández. Sin embargo, si llegó, se diluyó en la nada, no se vuelve a
mencionar su nombre.
Se contradicen en la memoria porque
agregan que en mayo de 1882 por gestiones de don Vicente Capote vino a dirigir
y dar clases a El Paso el músico militar don Francisco Sales que había sido
director de la banda del Regimiento de Cazadores de S/C de La Palma.
Aquí la incógnita es si don Vicente
ejercía un alto cargo en la Sociedad Filarmónica, si el Sr. Sales daba clases
en la misma, si dirigía la Agrupación Musical de El Paso o subyacía la
existencia de otra banda.
El caso
es que nos dicen que el año 1890 se celebra la Fiesta del Siglo, al parecer,
cada municipio en su término municipal y, aquí, en El Paso, aún tenemos al Sr. Sales dirigiendo la banda en las
festividades que dicen organizadas por el alcalde y el cura del pueblo. Ni una
mención a disoluciones de banda, a existencias de dos, ni a problemas de ningún
tipo.
De la
casa quemada en 1902 y de que allí ensayaba una de las dos bandas (El Grito del
Pueblo, 7 de noviembre de 1902) ni una mención, cuatro años después, en 1906 se
coloca la fecha de la retirada del Sr. Sales y le sustituye su mejor discípulo,
don Pedro Castillo, hasta 1911. Una balsa de aceite, nada pasa, nada arde.
La historia oficial de bandas de
música en el municipio de El Paso debemos entender que es la realizada por su
Cronista Oficial y podemos concebir como tal la publicación en la revista «Acordes» de un no
tan amplio historial sobre las mismas.
Indudablemente no es la única
versión existente, pero todas coinciden y, sobre todo, omiten aquello que no
les gusta, esto es, enfrentamientos, enemistades y trato a personalidades de la
música local que, luego, no dudan en enaltecer como si nada hubiera sucedido.
La historia de las formaciones
musicales en el término municipal de El Paso se sitúa en el año 1862 y en la
figura de Don Vicente Capote como personaje clave. Se ubica en la celebración
del 25 aniversario de la fundación del municipio.
Lo curioso es que de tal
referencia en el antes citado año se salta a 1895, aludiendo a un periódico que
publica el origen del instrumental de la banda de música como una compra
realizada por suscripción popular.
Deja atrás un periodo oscuro de
nada menos que, treinta y tres años. ¿Qué sucedió en ésas tres largas décadas?
Pues no hay que ir solamente a
las hemerotecas, que también, sino a los archivos. Los años ochenta del siglo
XIX, sonaron a “toque a degüello” en materia musical y la referencia
periodística al año 1895 debe ser un error de transcripción, pues se refiere a
una publicación de diez años antes. El salto no fue en realidad de treinta,
sino de veinte años que, no obstante, son muchos.
El 25 de septiembre de 1881,
parece que reinaba la paz, el consistorio le concede a don Vicente Capote
Gutiérrez¹ un local
para impartir clases de música a jóvenes interesados en formar una Banda de
Música. Es decir, cabe entender que no existía banda de música, ¿o sí?
Se vuelve a conocer algo cuatro
años más tarde, no quiere decir que no exista documentación, sino que es
periodo inexplorado, o que no interesa explorar. Por entonces don Vicente
Capote había caído en desgracia, él o la Filarmónica, quizá ambos. El 25 de octubre
de 1885 la alcaldía abre expediente para esclarecer si la Sociedad Filarmónica
existente había cumplido los trámites pertinentes para su fundación, la
titularidad de los instrumentos musicales y demás enseres. Luego se habla de acuerdo
de la Corporación, que tome bajo su custodia los instrumentos y demás utensilios
de la Banda de Música, levantar inventario y dejar los referidos instrumentos
en poder del director de la misma siempre que responda de ellos, consignar en
el presupuesto cantidad para el sostenimiento de la Banda, etc.
Es el 3 de noviembre de 1885
cuando el periódico “La Defensa” habla de que el instrumental de la banda de
música fue comprado por suscripción popular, es el argumento de la atacada
Sociedad Filarmónica, critican al alcalde que pretende hacerse con la custodia
los instrumentos de música mediante la incautación de los mismos y, en su
desesperación, piden la intervención del cura y del gobernador civil
Cinco días más tarde de la
publicación del artículo periodístico, don Vicente Capote Gutiérrez se niega a
entregar los instrumentos y explica el por qué, rogando se deje en suspenso la
orden de entrega. El Ayuntamiento no accede ni admite el recurso de alzada ante
el Gobernador Civil ni permite a Benigno Capote Gutiérrez ampliar su
declaración en el expediente sobre la Banda de Música.
El dos de octubre de1887 las
aguas no se habían calmado, es posible que más episodios de este enfrentamiento
permanezcan perdidos en los archivos o hayan desparecido. En esa fecha existe
un acuerdo de conceder el uso de los instrumentos musicales municipales a don
Ángel Herrera Pombrol para organizar una Banda de Música en la Villa y las
condiciones para ello.
El 22 de abril de1888 una propuesta
del alcalde versa sobre la disolución de la Banda de Música, recogida de
instrumentos bajo inventario formal y de todos los demás que le pertenecen para
guardarlos hasta que se constituya una banda de música. En la propuesta se hace
exposición de los problemas relacionados con la existencia de dos bandas de
música, la falta de personal debido a la emigración a Las Antillas, las
rivalidades entre ambas bandas, una dirigida por don Vicente Capote Gutiérrez y
la otra por don Ángel Herrera Pombrol, cuyos instrumentos -los de esta última-
administra el ayuntamiento.
Resulta interesante saber que se
habla de dos bandas de música antes del comienzo del siglo XX y de las «famosas» bandas,
una de los liberales y otra de los conservadores. La versión histórica oficial
contenida en la revista “Acordes” de 2006 dice que la «Banda de los Liberales»
se forma en 1911.
Apenas comenzado el siglo XX,
concretamente en la noche del 31 de octubre de 1902 (saldría publicado siete días
después) se produce un incendio en la casa de dos plantas propiedad de la familia
Sotomayor, en lo alto ensayaba «una de las dos bandas de música del pueblo»,
concretamente la que dirigía don Ángel Herrera Pombrol, «cuyo instrumental, que
fue deshecho por el desbastador elemento, había sido adquirido recientemente».
La parte baja la tenían alquilada los Sres. Herrera y la utilizaban como
almacén de su comercio. Así, entre el humo y las llamas, que se supusieron
casuales, se cierra un capítulo proscrito, censurado o, simplemente, olvidado
de la historia de la banda de música pasense y, sobre todo, falto, muy falto y
necesitado de estudio e investigación.
¹ Lo nombran como don Vicente González Gutiérrez, otras veces y en otras versiones emanadas del ayuntamiento (una memoria del final del siglo XX) como don Vicente Capote García. Se trata siempre de la misma persona, don Vicente Capote Gutiérrez.